domingo, 30 de enero de 2011

ENAMORADO DE UN FANTASMA: Libro de Edwin Madrid


Me gustan los libros viejos. Tocarlos. Sentir su tesitura. Emborracharme de su olor a papel añejado. Me gustan los libros viejos, porque son como putas hambrientas. Me atrapan entre sus piernas. En los libros viejos las palabras muerden. Someten. Aman. Recuerdan.

Así llegué a un libro pequeño, de la colección populares EVARISTO, editados por los años 90. Varios de ellos los he leído, entre los que destaco: Derrocamiento del Lector, del gran poeta e incesante animador de grupos culturales (Además fraterno amigo) Diego Velasco Andrade, también el libro: Y si yo pongo la calma?, de Pablo Salgado, o Póngase de una vez en desacuerdo, del poeta y catedrático Vicente Robalino (de los cuales hablaré en otra situacuón o en otra lectura). En lo que hoy quiero presentarlos es el libro: Enamorado de un fantasma, del poeta Edwin Madrid.
A decir verdad, el título no es atrayente, pero adentrándonos podemos dislumbrar un0 de los libros que ha sido trabajado con exhaustividad en el humor, en la cotidianidad, con un lenguaje severo, refrescante y sincero. No trata de quisquillarse en el lenguaje de poetas exquisitos que abundan en el país.
Este libro solo es un ejemplo de la labor de los talleres literarios, dirigidos por Miguel Donoso Pareja y que lo continúa, Diego Velasco, Edwin Madrid, Jorge Velasco Mackenzie, encontrar voces aisladas, voces que se encuentran en una onanición, en un silencio, en un oprobio. Qué puedo decir de Madrid, sino solo que una alegría leer estos versos, que a diferencia de Puertas Abiertas (el único que libro que pude leer de este escritor), encuentro sinceridad poética.


Así que dejemos las palabras y leamos un par de poemas de este libro:


COMO GATO PANZA ARRIBA



siete años sacando a esta señorita


tecléandole mis secretos


para guardarla nuevamente


quisiera emocionar otras historias


en los espejos de su cinta


sembrar un bosque de luces verdes


para huir del correr de la luna


y esconderme de las hojas blancas


acariciando mis huesos


estos ojos chiquitos


no perseguirán un amor joven


-escrito en el aire


siete años frente a una mesa


podría ser un récord


pero los días pasan
anhelando hacer un buen poema


y tenderse como gato panza arriba


sobre un tejado nuevo



POEMA BÍBLICO



mi hermano asegura


que cuando suba a los cielos


san pedro le dará con las puertas en la nariz


y no le quedará más remedio


que regresar a la tierra


esto funcionaría


aunque san pedro


ni se percatará cuando él


ingrese al paraíso


arrase con el árbol de manzanas


quiebre la vajilla irrompible de maría


se tome unas cervezas con los ojos apóstoles


-y salga por la puerta de atrás


antes de que eva
lo declare su huésped

lunes, 24 de enero de 2011

LA VOZ DE EROS EN EFRAÍN JARA IDROVO


Efraín Jara Idrovo es una de las voces representativas de la poesía ecuatoriana. Su trabajo poético va desde la estructura, tanto en lo lingüístico, así como en metáforas bien desarrolladas. Uno de los libros que destaca: Sollozo por Pedro Jara, es por el trabajo exhaustivo en las líneas, donde la voz se intercambia entre la dodecadofonía y las imágenes fuertes, al aludir un tema complicado, el suicidio de su hijo. Pero Efraín Jara Idrovo, además se inserta en el erotismo, con un libro que terminé de leer: Los rostros de eros:

Dividido en tres partes. El poemario inicia: Gracias por darme, Amor, tu airosa / flecha para el momento del ocaso... sonetos que van dando forma al cuerpo de Eros, y su docotomía: la muerte. El eros perpetuo en las pasiones humanas, dice el poeta: ¡Si hay que morir, que sea enamorado!

Así, el poemario comienza una reflexión sobre la situación del ser amado, las complicaciones que surge en la turbulencia de este estado: Para el amor no existen las edades, / sólo dos soledades que se anhelan / y, en su vértigo, al tiempo desvanecen...

Uno de las constantes de Efraín Jara, es la desolación que transita por su alma, al abandonar la cuidad, su Cuenca, por encerrarse en la meditación de una isla, para él lejana: Me ha invadido la barba y estoy triste. / Por mí, mar volcanes, en Galápagos, / saben que en el amor no existe olvido...

Dice Efraín Jara Idrovo, en una entrevista con Edwin Madrid, con honestidad: "Fui (a Galápagos) porque llegué a un punto que mi propensión al alcohol se manifestó como peligrosa, por ello tomé la resolución desesperada de irme a Galápagos. En una isla de de veintiséis habitantes". Está claro que una de las obsesiones de Efraín Jara es vivir bien, alejado de las preocupaciones mundanas. Pero, el poeta revive y dice, como queriendo salir de esa jaula: Desde el exilio en ti, vivo mi ausencia...

POEMAS

DESNUDEZ MAS PRIMOR SUMAN PUREZA

Lo mismo que la antorcha, estás desnuda:
perfección de la llama es tu belleza.
Desnudez, perfección, abastractas, hablan
no a los sentidos, a la inteligencia.

Desnudez más primor suman belleza:
auroral inocencia de las formas,
serenidad de las constelaciones,
glacial incandescencia del diamante...

En la alfombra, sentada, estás desnuda;
pliegas las piernas contra el pecho: entregas
al ojo tu esplendor, sin ofrendarte.

Ausente, me sonríes, como en sueños.
Desnuda eres irreal, de tan perfecta,
¡no veo el cuerpo, miro tu hermosura!

TRÍPTICO

III

Y de este ardiente amor, rabioso y triste,
como el ojo del tigre que agoniza,
¿qué quedará? ¿Qué logrará salvarse
del desapego y de la desmemoria?

Amor no niega al tiempo: los amantes
truecan en apariecia su transcurso;
arrobados, lo abrevian o dilatan.
¡Sus instantes demoran lo que siglos!

Fingen la eternidad, pero los días
ni a los amantes ni al amor perdonan:
sueños del polvo, han de rendirse al polvo.

De ti, de mí, ni quedará el gusano.
Mas este amor, que no confió en palabras,
airoso, en canto ha de sobrevivirnos...


miércoles, 5 de enero de 2011

FRANCISCO PROAÑO ARANDI


Fue una sorpresa, de esas que cabalgan en la desolación, ¿sorpresa? quizá no, ya lo anticipaba al leer la novela: "Tratado de amor clandestino" donde la palabra poética se percibe en cada ambiente retratado por el escritor Francisco Proaño Arandi. Por eso, más que sorpresa fue una alegría encontrarme con un libro, editado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana, llamado POESÍAS, donde Arandi rebusca por esa alcoba abandonada que es la soledad su devenir, dice: "No sé que tengo aquí dentro / que me dicta poesía..." y continúa, ingenuo como un niño arullado en el pezón de su madre: "Hay una voz que no es mía / allá en el fondo de mi alma".


Está claro que la poesía, a diferencia de la narrativa (cuento, novela), nos permite ir en busca de ese algo que nos somete a un infierno crédulo, ese infierno que está encerrado en nosotros, que por medio de la palabra reflexionamos, Arandi lo sabe: "Sombra de eternidad, la escena cae. / Primera danza, Segunda danza. Eterna danza". Pero también la poesía puede retraernos al presente nuestro pasado inválido: "Se van ya mis quince años de perfumadas horas, / se van las rosas níveas de la ilusión y el verso".

Y concuerdo con Augusto Arias, que en el prólogo finaliza: "Cuando la poesía está de veras en nuestro espíritu y la entraña nuestra ya no puede abandonarnos nunca". Así, Francisco Proaño Arandi siga escribiendo novelas, cuentos, siempre estará el verso en su pluma. De verdad, fue una alegría leer estos poemas:

NO SÉ QUÉ TENGO
.
.
No sé qué tengo aquí dentro,
que me dicta poesía...
Hay una voz en mi alma
llena de melancolía
.
Hay una voz que no es mía,
allá en el fondo de mi alma,
llena de melancolía,
de dulzura y de perfume
.
Y esa voz que me acompaña,
trade, aurora, noche y día,
¿de quién podrá ser, que me ama
lleno de melancolía?
.
Solo sé que son mis versos
de esa voz, y no son míos.
No sé qué tengo aquí dentro,
lleno de melancolía
***
CAE LENTA LA NOCHE
.
.
Cae lenta la noche de tus grandes ojeras.
Tus insondables ojos giran como un crepúsculo.
Amada, y tú me miras desde el fondo del caos,
como la Cruz del Sur me haces tristes señales.
.
Te agitas y te callas y vuelves a tu enigma,
tus insondables ojos giran como un crepúsculo.
Eres lago, gaviota, soledad de los campos,
como ellos divinizas cuando termina el día.
.
Y de ti me separa un camino muy largo,
por donde canta y ruge la brisa del ayer.
Cae lenta la noche de tus grandes ojeras.
La Cruz del Sur me hace tristes señales.
.
Imagen del fantasma de la melancolía,
aleteando como ella desembarcas en mi alma.
La brisa de la tarde. Amada. Amada.
Tus insondables ojos giran como un crepúsculo.
Abril 12-1960.
-
***
-
Francisco Proaño Arandi: Nació en Cuenca en 1944. Pero su vida transcurrió en el Centro Histórico de Quito. Poeta, Narrador y Ensayista. Ha publicado, entre las más importantes: Poesías (1961), Historias de disecadores (1972), Antiguas caras en el espejo (1984), La Doblez (1986), Tratado del amor clandestino (2008), El sabor de la condena (2009). Entre los premios más importantes están: José Mejía Lequerica (1984), Joaquín Gallegos Lara (2003), José María Arguedas y fue finalista del Premio Rómulo Gallegos (2009)

miércoles, 22 de diciembre de 2010

EL AVIÓN DE GUERRA


A la tarde, luego de llegar del colegio, encendió, como de costumbre su computador e instaló, por medio del programador el nuevo juego que compró camino a casa, lo guardó en mis documentos. Icaro's Ice se llamaba su nuevo vicio que le acompañaría esa tarde.


Escoja enter o salir, eligió el primero, escoja el tipo de avión, se motivó por un militar, a Alberto desde pequeño le gustaban los aviones de guerra, soñaba con volarlos y destruir campos guerrilleros, pero estudiaba para graduarse del colegio fiscal y no podía pensar en grande.


El ordenador le pidió una clave, había puesto el de su equipo preferido, Manchester, luego un link le indicaba si jugaba él o la computadora, perturbado presionó con el mouse eléctrico dos ticks para él poder jugar. Se puso los lentes tridimensionales. Se vio dentro de un avión de guerra, qué buen juego adquirí, se decía, y por un buen precio.


Empezó el juego y veía la ciudad, su ciudad, debajo de él, sin entender aplastaba un botón que pedía viraje. Dio dos vueltas de contorno y su estómago se estremeció haciéndole saltar. Disfrutaba, toda su ciudad se presentaba ante él como una cucaracha.


Encendió una pantalla que había en el tablero del avión, a lo lejos veía montañas, edificios. Una radio le pedía los datos, por el contestador respondió; era como estar en un avión real, el aeropuerto, una operadora, era genial. La radio le llamaba coronel Alberto Zapata, conteste, era su nombre, increíble el juego. Si aló, el coronel Zapata del otro lado, con una sonrisa que invadía su cuerpo. Deme la clave de aterrizaje coronel, cuál clave si él no conocía ninguna, déjese de tonterías, mi clave es Manchester campeón, sonreía socarronamente mientras disfrutaba del juego, coronel esto no es juego, está a treinta...


No le había dejado de hablar a la voz que de la radio percibía y se dio la vuelta para ver si existía alguna batalla, algún guerrillero que matar. ¿Pero qué jugo era éste que conocía su nombre si solo el ordenador le había pedido su contraseña? ¿Cómo el juego conocía su ciudad?. Timorato, el nerviosismo cobraba vida en su mente.


Dejó el volante y sintió que el avión se precipitaba a tierra y un botón rojo alertaba con un sonido torrencial, alerta, alerta, alerta, avanzó el timón hacia arriba y el avión comenzó a subir, el botón rojo se había tranquilizado. Con el timón dio otra media vuelta y la voz de la radio otra vez comenzaba a resurgir pávido. AE4 a avión de práctica de guerra, déme su códice por favor. No contestaba porque no sabía que le pedía esa voz extraña.


Sintió por la ventana del avión a su ciudad. Cogió la radio y avizoró que se encontraba en Quito. La voz abruptamente contestó, a qué altura está volando, Alberto qué iba a saber, a lo mucho sabía multiplicar, estoy cerca del cielo, cerca de dios. La vos como sorprendida, coronel qué es lo que dice, a qué altura responda.


Cansado de este juego trató de sacarse los lentes tridimensionales, pero antes de realizar esa acción, divisó su barrio, la calle por la cual caminaba a su casa, sus árboles, al vecino correr al metro, recordó la llegada a su casa, su madre que le recibió con un beso en la mejilla preguntándole cómo le había ido en el colegio y a él sin importarle, solo por ir a jugar en la computadora, todo se borró en mar y viento, no vio nada más, un humo blanco se apoderó de la ciudad, apagó la radio y la pantalla, y, extrañamente observó su casa, el edificio que hace un par de años era su domicilio.


Se sacó abruptamente los lentes tridimensionales y se vio sentado frente al ordenador, un bullicio salvaje, parecido al romperse de un espejo contra el suelo sintió cercano. Lo había entendido y salió corriendo ante la sorpresa de su madre que en ese momento le pasaba el almuerzo, solo avanzó a decir corre mami, corre mami.


Las miradas de los vecinos lo catagolaban como loco, mientras un avión de guerra de la armada ecuatoriana se precipitaba contra un edificio en la Avenida González Suárez, destruyéndolo por completo, a las afueras del edificio, Alberto solo atinaba a decir, mi mami no pudo salir.


Por Cristian López
Del libro: El Silencio de las Golondrinas

lunes, 6 de diciembre de 2010

LA REVISTA LITERARIA, forma de expresión literaria en los años 80







Suena el despertador, como en todas las mañanas de nuevo a la rutina. El trabajo. Preparar el desayuno. Momificar mi descanso. Aspavientar mi soledad. Salir a la calle. Mirar gente ir a prisa, sin un lugar fijo. Saber que la muerte está cerca a nosotros, nos espía sigilosamente. Con un libro bajo el brazo me someto a desempolvar la memoria. Ese es mi día; tal vez, la de muchos.


Escribir, reescribir. Todo para perpetuar mi vida en una hoja blanquesina. Quizá con el tiempo cambie su color, quiza con el tiempo me daré cuenta de mi existencia. Ya decía Robertson Davies, en la novela La Lira de Orfeo: "El cantante de ópera (en este caso el escritor) es una persona común y corriente, la única diferencia es que nos muestra su alma".



Por todo eso, siempre he tratado de indagar ¿Cuál es el quid del escritor, esa esencia fundamental en la desgarradura de la noche? ¿Para qué escribir? ¿Cuál es la razón de llenar stands de libros, algunos viejos, otros incomprensibles, algunos permanecerán intactos?



En la revista Sophia encontré una frase de Roland Barthes, cito: "consideraba que el escritor moderno es alguien y algo, que nace a la vez que su texto; no está provisto en absoluto de un ser que preceda o exceda su escritura, el escritor ya no tiene pasiones, humores, sentimientos, impresiones, isno un inmenso diccionario. La lecturaes el trabajo sobre un lenguaje que res...iste a la dispersión de los recorridos posiblesdel sentido y también "leer es hacer trabajar a nuestro cuerpo". La historia de los libros, la historia de las letras y los cuerpos es la historia del mundo, o al menos parte de ella."





***





América Latina entra en una etapa de transición, concibiendo que en Cuba, se da la revolución en 1959 y esto genera cambios a nivel político, social, económico e ideológico. Esta implicación cultural se une a las letras.



En primer lugar, se generan los talleres literarios, hablamos en el año de 1962, en la Universidad de Cartagena, en Colombia. Aquí se erige el primer taller literario y cultural. Tanta aceptación tienen los talleres que en universidades de Latinoamérica, háblese México, Cuba, Nicaragua, en los años 70 son parte de los pensums de estudio. La iniciativa es generar en las personas la creatividad y la criticidad.



Ecuador integra a ser parte de los talleres literarios a finales de los años 70, inicios de los 80. Es el Frente Cultural que plantea un manifiesto insurgente tejiendo la apertura de talleres de investigación y producción de prácticas culturales sediciosas contra el poder político que hace mella en la sociedad.



Es Tientos y Diferencias, y La Pedrada Zurda que hacen notar sus textos irreverentes. Cito de la revista La Pedrada Zurda, de su compendio de 25 años de labor artística y catártica. "La revista y el Grupo La Pedrada Zurda se fundó en Quito en 1978, luego de que, en el año de 1975 la poesía de principio político-literariohabía sido perseguida, había padecido prisión, había sido torturada e incinerada. La coincidencia de opiniones ideológicas de jóvenes artistas u poetas del entonces y sus formas de actuar y difundir su obra contra la dictadura, hicieron de manera contundente, que se cree un enjambre colectivo, opuesto al mundillo tránsfuga de los intelectuales..."



En el año 1982, bajo la guía de Miguel Donoso Pareja, se erige el taller literario como una forma de conocimiento totalmente objetivo.




Pero, ¿qué hace de diferente los talleres literarios en el Ecuador?



Que sus integrantes tenían que decir algo. La situación política y social que se vivió en la década de los 80 dio lugar al surgimiento de grupos literarios que buscaban "dar una nueva visión al quehacer literario en el apabullado país", dice Alfredo Pérez Bermudez.




Así es como lo van entendiendo los integrantes de los diversos grupos literarios. Vieron la necesidad de crear un camino donde poder comunicarse con sus semejantes, bajarse de la luna donde el poeta es un ser inquebrantable, un ser que boceta sus versos inspirándose en las náyades, en las musas solitarias que rondan su cuarto. En el plagio de los poetas malditos.



Es ahí donde radica la función de estos escritores, que bajo diferentes perspectivas, rescatan a la poesía, hasta ese entonces secuestrada por labradores de la palabra en las ínfulas más pequeñas y burguesas. Y es la poesía el camino por donde estos escritores rasgarán el fósforo: "Poemas las 24 horas, de lunes a domingo; porque como decía mi abuelito Nicanor: NO PODEMOS VIVIR SIN POESÍA. Poemas que ayuden a vivir o a sobrevivir: fresquesitos como el pan de las seis, con kilos de sal quiteña, chugchu cara y mote pillo". (Citado de la revista matapiojo n°1, 1985). Estos escritores sabían lo que hacían, entendieron que la poesía, parafraseando a Tristán Tzará, no debe ser ese producto escrito sino una forma de vida.


Y es la revista ese producto por donde se socializa los medios de producción literaria. Y es la revista literaria por donde van surgiendo nombres de diferente cualidad. Y es la revista literaria donde los sueños de emancipación van surgiendo.


***


Es en un bar de la Facultad de Jurisprudencia, en la Universidad Central del Ecuador, donde Tientos y Diferencias cobra vida. Galo Galarza, Ramiro Arias, Alicia Parra, Francisco Torres, Iván Egüez, Raúl Pérez Torres, Érika Silva, entre otros forman un grupo donde comprenden que el escritor comete errores y es compromiso el enderezarlos, así lograr que el escritor influya sobre el texto.

Se crea la revista Tientos: arte y cultura, en la parte posterior de la revista dice: "Tientos hace un llamado a los compañeros vinculados al Arte y la Cultura, a fin de ir a la confrontación del Frente de los trabajadores de la Cultura del Ecuador" comprometidos con la realidad social, participan en esta revista, escritores como Ernesto Cardenal, Agustín Cueva, Luis Cardoza y Aragón, de Guatemala, y el premio Casa de las Américas, Roberto Sosa.

Y lo sostiene Pepe Torres: "Nuestra propuesta también defiende la cultura para las grandes mayorías".

Con un sentido, totalmente opuesto, surge la revista La Pedrada Zurda, integrada por gente joven: Diego Caicedo, Diego Piñeros, Bruno Pino, Héctor Cisneros, con un lenguaje popular, quieren dar identidad a un pueblo. Así, comienzan a organizar recitales en plazas, representaciones teatrales, básicamente, hacen una manifestación popular de la cultura. Y es en la revista donde se ve reflejado todo el fuego catártico de la expresión artística y espontánea.

Con ironía recarga uno de los grupos combatientes y a la vez donde los poetas callejeros afloran: "tun tun ¿quién es...? La Pedrada Zurda y sus cien mil páginas ¿Qué quiere? Queremos decirle muchas cosas. Pero, primero un abrazote por el encontrón" reza en la revista n°2.


Leamos un poema de Leopoldo Tobar:

América Mishqui



En las madrugadas de cera y capulí

Estoy, como siempre, con alguna

Tonada y el atatay

En los labios

Charlando con los paisanos de América Mishqui,

Sara colorado mi carajo

Rústica mi lengua

Coplero de coplitas chiraposas

Nadie me dio pite letra

Ni un bocado de horchata en la merienda

Es un gran ejemplo donde el lenguaje popular se funde con la identidad de un pueblo. La Pedrada Zurda lo intentó, así los grupos elitistas lo quieran negar.

En el año 1985 se disuelve el grupo de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, habían pasado tres añso y el proceso debía continuar fuera del taller. Así, empieza una proliferación de talleres que no tienen las características del taller madre, aunque aplican sus principios metodológicos en forma general. Nacen de esta manera La Mosca Zumba, Matapiojo, Lapequelalulupa, Balapalabra, Contextos, Pablo Palacio, entre los más importantes, la mayoría con coordinaciones colectivas, al contrario de lo experimentado en el Taller de la CCE.

Huilo Ruales Hualca funda el taller La Pequeña Lulupacon el objetivo de que un escritor debía ser el escribir bien. Dice Alfredo Pérez Bermúdez: "Al principio el objetivo era una revista, íbamos a ponerle "Lalupa", pero como hablamos del formato y a ver si hacíamos una revista chiquita, etc. sale Lapequeñalupa, y no, mejor "Lapequeñalulupa"; entonces logramos que sea las dos cosas, que sea una Lupa peuqeña por un lado y por otro que signifique el asunto del personaje de los cómics, como un símbolo".

Bajo la guía de Gustavo Garzón surge la revista La Mosca Zumba. En la editorial de la revista n° 2 dice: "Entonces, su vuelo quiere hacerse eco de un antiguo grito, unidos zumbaremos, divididos caeremos; pero, en este país la unión no puede ser aselectiva porque se corre el riesgo de unirse a insectos que lo que en realidad hacen es ser parte de la etiqueta del pix o del baygón".

En la revista La Mosca Zumba surgen nombres como: Gustavo Garzón, Rubén Darío Buitrón, Ramiro Pérez, Pablo Salgado, Byron Rodríguez, entre otros.

Para ir llegando a la parte final voy a retomar un poema-manifiesto:


Estos versos no están cargados de ironía.

Irónica su abuelita

Si leyera nuestros poemas.

Poesía joven, nueva, fresca. Poemas recién salidos del horno

Poesía / hecha / a / mano

Y en la puerta del taller un letrero avisa: NO MOLESTAR. POETAS TRABAJANDO / reparamos toda clase de poemas, serruchamos frases de cajón o empapelamos su tristeza en un minuto, iniciamos los preparativos para la lucha amada, para la lucha alada, para la lucha o nada / nos burlamos de todo / menos de usted.

Así surge la revista Matapiojo, netamente poética, con tintes surrealistas, donde en cada texto se sobrecarga toda la concepción del mundo de un creador, quí la literatura es ideología.

Y si Diego Velasco se pregunta nuevamente qué nos dejaron los años 80. Sí quizá revistas, libros, grupos, pero lo más importante, nos abrieron un camino, nos dieron ese fósforo que debemos prender cuando el poder quiera oprimirnos. Nos dejaron sueños, utopías.

Gracias a los señores de los años 80.



domingo, 21 de noviembre de 2010

CRISTIAN LÓPEZ EN EL III FESTIVAL DE POESÍA JOVEN ILEANA ESPINEL CEDEÑO


Los día 23, 24 y 25 de noviembre se dará en en la ciudad de Guayaquil, el III Festival de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño, donde poetas de varias ciudades del país intenvendrán, entre ellos Cristian López (Quito, 1985).

Su participación será el miércoles 24 de noviembre junto a poetas como: Freddy Ayala Plazarte, Ana Minga, Laura Nieves, y Andrés López.

sábado, 6 de noviembre de 2010

INVITACIÓN




II ENCUENTRO DE TALLERES, GRUPOS LITERARIOS Y ESCRITORES

JÓVENES GUSTAVO GARZÓN, ORGANIZADO POR TALLERISTAS DE LA

CASA DE LA CULTURA ECUATORIANA:





"La primera mosca entró al dormitorio cuando abrió la ventana

para que el aire de la mañana expulsara al de la noche. Salió

a comprar el periódico"

GUSTAVO GARZÓN G.



Nació el 8 de junio de 1958. Desaparecido el 9 de noviembre de 1990. Licenciado en Estadística y Banca de la Universidad Central y egresado de literatura doctoral, de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.

Sus trabajos literarios han aparecido en las siguientes obras: Libro de posta, Editorial El Conejo, 1983; Quito, del arrabal a la paradoja (antología), Editorial del Municipio de Quito, 1985; Coplas populares del Azuay, Editorial El Conejo y Departamento de Letras de la PUCE, 1987; Paralelo Cero, narrativa joven del Ecuador, Editorial de la Universidad Nacional Autónoma de México, 1983.

Ha sido coeditor de la revista La Mosca Zumba (1984-87) y ha escrito varios artículos en la revista La Liebre Ilustrada.



CUENTO:



LA CRISIS DEL CARACOL



Había esperado agarrada la cortina. Ahora estaba desplomada en un sillón. Ya era como la una y no asomaba Diego, su compañero, ni Enrique, quien iba estar al mando del operativo. La novela que nunca mató el tiempo yacía junto a la lámpara que no se animó a encender.



Al abrirse la puerta, Vilma fue expulsada de un sueño de esponja. Entraron casi juntos, los cuerpos abandonados en una brisa de fatiga. Cuando creyó abrazarlos, su gesto fue el último torpe manotón de alguien que se hunde definitivamente en el mar



(Tomado del libro: Brutal como el rasgar de un fósforo)